3 innovaciones tecnológicas en moda que nos entusiasman

4 de octubre, 2022

La inteligencia artificial, realidad aumentada y textiles de ingeniería están transformando la forma en la que producimos y consumimos ropa.
1. Inteligencia artificial para reducir el sobre stock

Uno de los principales problemas de la industria de la moda es el exceso de stock, esas prendas que, al final de la temporada, siguen sin venderse. Esta problemática tiene varias décadas y es prácticamente intrínseca a la forma en la que se producen las colecciones: el equipo de diseño tiene que predecir qué es lo que van a querer los clientes (y en qué talles, y en qué colores). Y eso es algo prácticamente imposible de hacer de forma precisa.

 

El sobre stock le cuesta a las marcas unos 500.000 millones de dólares al año. Esto no solo es malo para los negocios —porque ocupan espacio en las tiendas y en los depósitos y se trata de “plata parada”— sino para el ambiente, porque algunas empresas tienen la práctica de incinerar o tirar las prendas. 

Sin embargo, la tecnología puede resolver ese problema. 

El análisis de datos, combinado con la inteligencia artificial, tiene el potencial de ayudar al diseñador a respaldar su intuición con certeza, detallando qué es lo que le interesa a los compradores de su marca: si compran más faldas o pantalones, qué siluetas les gusta más, qué telas prefieren. Si a esto se le suma una predicción de tendencias, también con inteligencia artificial, que escanee los posteos en redes sociales e imágenes de la pasarela, se puede prever qué tipo de productos van a ser exitosos la próxima temporada. De esta manera, se reduce el exceso de producción.

2. Textiles de ingeniería y las alternativas al cuero

En los últimos diez años, sin embargo, los consumidores han demostrado un creciente interés en la sustentabilidad, exigiendo a las empresas productos más amigables con el ambiente. Lo que empezó como una cuestión de nicho terminó siendo el catalizador de un cambio que se estaba haciendo esperar en la industria y hoy las marcas están cada vez más abiertas a explorar nuevos materiales: la ciencia se ha puesto al servicio de la moda.

Por ejemplo, en el mercado de los zapatos veganos hasta hace muy poco tiempo solo se podía conseguir calzado de cuerina, que no es muy sustentable. El (mal) llamado ecocuero tiene una vida útil corta, está hecho de poliuretano, tarda cientos de años en degradarse y es un subproducto de la industria petrolera. Afortunadamente, cada vez más empresas están desarrollando textiles veganos, duraderos y de fuentes renovables. Algunos ejemplos: Piñatex (cuero de ananá), Orange fiber (textiles de naranja), Mylo (cuero de hongos) y Peelsphere (textiles de fruta y algas).

3. Realidad aumentada para mejorar la experiencia de compra

A todos nos ha pasado: compramos online una base que no va con nuestro color de piel, un pantalón que nos queda grande o un cuadro que no queda bien con la decoración que tenemos. Eso tiene el potencial de cambiar con la realidad aumentada.

Esta tecnología permite que probemos desde el corte de una camisa hasta un color en la pared de nuestro cuarto para poder hacer mejores compras y reducir la tasa de devolución. Hay varias compañías desarrollando esta tecnología, desde la uruguaya GlamSt (que fue fundada por dos uruguayas y comprada por Ulta) hasta Snap, la compañía de Snapchat, que ya ha tenido experiencias con marcas como Nike, Gucci, Puma y MercadoLibre.

A vos, ¿qué innovación te entusiasma más?

#humansofrotunda

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